Las manos son las herramientas más importantes para quienes se ocupan del jardÃn.
Las manos sufren el ataque de distintos agentes nocivos: los rasguños de las ramas, las raspaduras de los ladrillos, los pinchazos de las espinas, y el entumecimiento del frÃo.
El alivio más simple y efectivo puede estar al alcance de sus manos, dentro del mismo jardÃn. Los productos para el cuidado de la piel hechos con hierbas y flores protegen, limpian, y alivian sus manos usando elementos de la medicina natural.
Algunos jardineros se estremecen al percibir la tierra suave desparramándose entre sus dedos. Otros nunca estarÃan sin un guante que los proteja de los gusanos de la tierra. Asà usted se complazca en la satisfacción
de las manos llenas de tierra o se preocupe por las bacterias que las rozan, sus manos parecerán secas como un cuero viejo en el futuro si no se cuidan.
El cuidado de las manos también incluye el empleo de pantallas solares y guantes. Los guantes mejoran el movimiento y mantienen el calor de las manos, mejorando la circulación.
Guantes:
Los guantes para jardÃn deben ser cómodos, y aptos para la tarea a realizar. El mejor de todos, es el que calza justo. Los guantes no se confeccionan de la misma manera, y un tamaño no calza igual en todas las manos.
¿Cuál es la mejor manera de conseguir guantes que calcen en la mano de uno?. A algunas personas les gustan los guantes más firmes, mientras que otros prefieren que le queden más sueltos.
Los tamaños de los guantes tradicionales se corresponden con la circunferencia de los nudillos, ello puede ser útil como una referencia. Tradicionalmente, los guantes de jardÃn se han confeccionado para que calcen en las manos de los hombres.
La circunferencia alrededor de los cuatro nudillos en la mano dominante brinda una muy buena indicación del espesor de la mano. Junto con el largo del dedo del medio, éstas son las medidas más contundentes.
Al elegir un buen par de guantes considere estos otros factores:
Las caracterÃsticas de diseño: como la forma del contorno de la mano y que los puños sean cómodos.
El material: como el cuero, que se adapta a la forma de su mano cuando se coloca.
La durabilidad: tiene que ver con la calidad del material y zonas reforzadas como dedos y palmas.
El espesor: existen guantes especiales para trabajar en épocas de frÃo, otros con un forro de algodón ultraliviano para tiempos de extremado calor. Los guantes delgados, como los quirúrgicos, satisfacen a quienes
prefieren sentir la tierra entre sus dedos sintiéndose al mismo tiempo protegidos.
El tamaño. Los guantes deben ser fáciles de colocar y sacar. Cada persona necesita su propio par de guantes,
teniendo en cuenta la singularidad de cada mano.
mucho cuidado, sÃ….
Comentario de: Roman | 8 Nov. 10 | 11:05 am
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